MARTA LARRAGUETA (1),  Literatil

«¿De qué serviría la calidez del verano sin el frío del invierno para darle dulzura?». John Steinbeck. Marta Larragueta firma la última colaboración de nuestra serie, en la que también han participado Román Belmonte, Javier Pizarro, Belén Juan y Marina Paños. Ha sido un lujo leerlos a todos en la orilla de hermosas playas.  Es una realidad que el número de mujeres que se dedican a la mediación lectora es abrumadoramente superior al número de hombres; algo que sucede también en otros ámbitos de educación o crianza, sobre todo cuando hablamos de la primera infancia. Sin embargo, me cuesta creer que esto tenga una influencia muy marcada en el desarrollo de hábitos lectores entre los chicos. Es cierto que son principalmente mujeres las responsables de labores de animación a la lectura, las que recomiendan obras, las que median entre los lectores más jóvenes y los libros; pero considerar que este hecho tiene como consecuencia que

[caption id="attachment_2935" align="alignnone" width="768"] Fotos: Gotzone Agiriano//[/caption] Me llamo Marina Paños, soy terapeuta ocupacional y maestra de primaria. Llevo dos años en Instagram con la cuenta Sra. Bibliotecaria y llegué buscando crear mi álbum personal de lecturas y todo fue derivando. Por todo ello, y aunque no es la primera vez que me lo dicen, no me considero prescriptora de nada, sino más bien una lectora más que sin quererlo ha creado una comunidad de lectores que andan perdidos u otros que saben perfectamente qué quieren leer y lo que les apetece es compartir.

[caption id="attachment_2927" align="alignleft" width="1039"] Fotos: Gotzone Agiriano//[/caption]

Belén Juan. Periodista y editora (1)

Me habéis preguntado, desde A fin de cuentos, cómo creo que afecta a la promoción de la lectura el hecho de que se dediquen a ella más mujeres que hombres. ¿La escasez de mediadores masculinos hace que algunos niños y adolescentes varones perciban la lectura como una actividad “de segunda”? ¿Recomiendan las mediadoras sobre todo novelas, y esto hace que a los lectores de libro informativo les cueste sentirse parte de la comunidad lectora? Bueno, es cierto que la mediación lectora es un poco como las clases de bailes de salón: se supone que debería interesar por igual a ambos sexos, pero la mayoría femenina es tan abrumadora que los hombres que se dedican a ella se ven como fresas en un frutero de kiwis: un poco exóticos y bastante vistosos.

Javier Pizarro, El Asombrario

Siguiendo con el tema que introducíamos hace unos días, hoy escuchamos la opinión de Javier Pizarro. Reflexiones vibrantes para estos días sin nubes.
En mi opinión, el problema principal es que no se lee nada. No leemos los adultos, no leemos los maestros, no leen los presidentes de gobierno, nadie lee salvo aquellas cosas que saltan por nuestras pantallas digitales... y aún así queremos que las niñas y los niños lean.
Les leemos desde que son bebés, les contamos y compramos cuentos porque queremos que sean lectores, porque son bonitos y en estos tiempos están más de moda que nunca y porque tenemos prisa para que aprendan a leer lo antes posible. Si pueden aprender a los cuatro, mucho mejor que a los cinco. Aunque el currículum del ministerio y de mínimos solo pide que las niñas y niños empiecen con la lectorescritura hasta los seis años. Pero si mi hijo lee antes que el tuyo, chincha-rabia, mi hijo es más listo.

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A FIN DE CUENTOS