«En Finlandia se lee en familia y eso es fundamental»

Luisa Gutierrez, traductora de finés.

 

Los traductores son el patito feo de la edición en España. Nunca suficientemente reconocidos, nunca suficientemente bien pagados, a pesar de que de su maestría depende el 21% de  de los títulos que se publican en nuestro país, número que en el caso de la literatura infantil casi llega a ser el doble.

Nos acercamos hoy a estos alquimistas de la palabra de la mano de Luisa Gutierrez, traductora de finlandés desde hace una década, con quien recientemente hemos tenido el gusto de trabajar.

 

– ¿Cómo, cuándo y por qué comenzó tu relación con el finlandés?

Comenzó de una manera muy casual, sin ninguna pretensión. En realidad yo quería aprender portugués. Hace años fui a la escuela de idiomas Jesús Maestro de Madrid para apuntarme a un curso de portugués, pero no había plazas libres. Solo quedaban plazas para finés y sueco. Lo eché a suertes y salió finés. Me mudé a Finlandia en el 2001 para pasar allí un año y acabé viviendo casi ocho y medio en Helsinki.

 

-Parece un idioma complejo, ¿lo es?

El finés es un idioma muy complejo. Es difícil, no lo voy a negar. Hay que dedicarle muchas horas y esfuerzo, pero compensa. Es como desentrañar un secreto o abrir el cofre del tesoro tras un arduo camino de pistas siguiendo un mapa. El vocabulario, la estructura, la morfología… menos la pronunciación, todo es distinto.  Y además, existen numerosos dialectos y maneras de hablar. Por ejemplo, “yo” se dice “minä”, pero también “mä” o “mie”.

 

– ¿Qué destacarías de la literatura en lengua finlandesa?

La literatura finlandesa es muy joven. La primera novela en finés se publicó en 1870, hace 150 años. La literatura de Finlandia no tiene una historia larga. En su desarrollo han sido importantes las traducciones de obras de otros países, porque con ellas llegaron influencias estilísticas y temáticas de otros países. Actualmente hay muchos autores jóvenes o escritores de una sola novela.

Libros para público infantil que Luisa ha traducido en fechas recientes.

– ¿Y en particular de la literatura infantil?

La ilustración finlandesa es una maravilla. Su estilo combina lo nórdico con toques eslavos, bálticos, retro… Personalmente me encanta. La literatura infantil y juvenil no tiene tabúes: hace años que se escribe abiertamente sobre familias disfuncionales, acoso escolar, homosexualidad, muerte. Y la naturaleza es uno de los elementos que tienen fuerte presencia en los libros para niños y jóvenes. Una característica es que se escribe para toda la familia, las historias tienen guiños para distintos grupos de edad. ¿Por qué? Pues porque se lee en familia. La lectura une y leer en familia es positivo porque se pueden expresar dudas o tratar temas complejos en un entorno seguro.

 

-Los datos del número de lectores en Finlandia son envidiables. ¿Qué hacen bien los finlandeses y qué hacemos mal nosotros a la hora de promover la lectura?

Los finlandeses son grandes lectores. Pienso que uno de los motivos es precisamente la lectura en familia. Los libros infantiles están escritos para que los disfruten los padres que leen en alto y el resto de los miembros de la unidad familiar que escuchan y preguntan y comentan. Sin embargo, desde hace unos años el índice de lectura está bajando claramente. Los libros han de competir con otras formas de ocio: videojuegos, redes sociales, ocio en Internet…

Algunos de los libros para adultos cuya traducción se debe a Luisa Gutierrez.

– Como traductora, ¿cómo te enfrentas a una obra? ¿Cuál es tu proceso de trabajo?

Leo bien la obra, la analizo, hablo con los autores si tengo dudas. A veces les pregunto qué libros o películas les han influido cuando escribían, y luego yo leo esos mismos libros o veo esas películas. Hago un borrador o una traducción en crudo y ese es el texto de partida para la obra en castellano.

 

– ¿Qué destacas de la traducción de El Kalevala canino?

Antes de comenzar la traducción de esta obra para toda la familia, he libro he tenido que releer la obra en la que se basa, el Kalevala en finés, que tiene más de 50 poemas y casi 23 000 versos, para poder identificar las referencias en el libro de Mauri Kunnas.

 

– ¿Qué es lo que más te gusta de la obra?

La ilustración es simpatiquísima. Tiene tantos detalles que puedes pasar un buen rato en cada página. La lees con una sonrisa. El texto está muy bien y respeta la epopeya Kalevala, con continuas referencias. Solo hay unos pequeños cambios respecto a la historia original.

El Kalevala canino es la obra de Mauri Kunnas que Luisa ha traducido para A Fin de Cuentos

-¿Podrías definir algunas características de la obra de Kunnas que estén también presentes en el Kalevala?

Mauri Kunnas es un autor muy minucioso. Antes de emprender la adaptación ilustrada de una obra literaria, la estudia con detenimiento y la destila. Es famoso por sus ilustraciones detalladas, que no contienen nada que sobre y donde todo posee un significado. Además su sentido del humor te saca siempre una sonrisa.

 

– Por último, ¿qué autor de literatura para niños te gustaría traducir y todavía no has tenido la oportunidad?

Además de más obras de Mauri Kunnas, me gustaría traducir Heippa täällä bakteeri (Hola, soy una bacteria), de Pentti Huovinen. Se trata de un libro de divulgación en la estela de la serie Erase una vez la vida, que explica qué son, dónde viven y las enfermedades que ocasionan las bacterias. Posee una clara vocación didáctica y es la respuesta a la curiosidad de los niños por determinados aspectos del cuerpo humano y la ciencia.  También me gustaría traducir un libro de mi amiga Alexandra Salmela, titulado Kirahviäiti ja muita hölmöjä aikuisia, algo así como Mamá jirafa y otros adultos tontos. En sus 21 relatos cortos se presenta a Ossi, un niño con dos madres; a Adalmiina, que no parece una princesa al uso.

 

 

 

Teresa Benéitez. Editora en la editorial A Fin de Cuentos.

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