«Pienso que la relación de un ilustrador con su carrera está muy ligada a su propio crecimiento personal»

Rachel Wada entró en el mundo de la ilustración de álbumes infantiles por la puerta grande al ganar con su primera obra, La cabina de teléfono en el jardín del señor Hirota, el prestigioso premio Elisabeth Mrazik -Cleaver. Su triple identidad como mujer, inmigrante, de ascendencia japonesa-cantonesa afloran en su manera de abordar los dibujos. Ante ella se extiende una prometedora carrera.

-¿Cómo llegó a tus manos el manuscrito de La cabina de teléfono en el jardín del señor Hirota, a través del autor o de la editorial?

El manuscrito llegó a mis manos a través de un correo electrónico de Teresa Bubela, la directora de arte de Orca Book Publishing, con la que trabajé estrechamente durante la realización de este libro. Fue casi como una mentora para mí, ya que ha sido mi primer proyecto de libro ilustrado. Teresa y yo mantuvimos un contacto frecuente a través de llamadas telefónicas y correos electrónicos durante la realización del libro.

-¿Qué pensaste cuando leíste el texto?

Cuando leí el texto por primera vez, me invadieron muchas emociones. Como nací en Japón y tengo parientes que seguían viviendo allí durante la época en que se produjo el terremoto y el tsunami, la historia me resultaba muy cercana. El texto me pareció muy poderoso en su capacidad de comunicar y captar emociones complejas. Aunque el acontecimiento y el escenario son culturalmente específicos, los sentimientos de pérdida, dolor y sanación son universales, y Heather Smith consiguió captarlo maravillosamente, lo que me cautivó para firmar este proyecto.

La ilustradora Rachel Wada.

-¿Cómo surgieron las ilustraciones? ¿Cuál es tu método de trabajo habitual?

Las ilustraciones surgieron de conversaciones entre Teresa y yo. Algo que ambas queríamos plasmar en las ilustraciones era celebrar las raíces japonesas de la historia. Para ello, incorporé técnicas y medios que suelen encontrarse en el arte tradicional japonés, pero con un toque moderno. El pincel y la tinta japoneses, la caligrafía y la impresión en madera ukiyo-e fueron medios y métodos que inspiraron el aspecto general de las ilustraciones. La referencia a las fotografías del Teléfono del Viento que construyó el señor Sasaki Otaru, así como a las fotografías del terremoto y el tsunami de Tohoku de 2011, fueron también una parte importante del proceso de ilustración. Utilicé una combinación de medios tradicionales (grafito, tinta de caligrafía, acuarela) así como medios digitales como Adobe Photoshop para las ilustraciones finales. Este es un método que uso a menudo en mi trabajo artístico.

Dos de las ilustraciones a doble página de La cabina de teléfono en el jardín del señor Hirota.

-Háblanos de la paleta de colores que utilizaste, ya que tiene una importancia especial en la historia.

La paleta de colores fue algo que Teresa y yo discutimos en detalle al principio de la fase de desarrollo. Queríamos utilizar el color como un elemento visual de la historia que contribuyera al contexto de la época y el lugar en que se desarrolla la historia, pero también como un reflejo de las emociones y el crecimiento de Makio a lo largo de la historia.

Como el terremoto y el tsunami de Tohoku de 2011 tuvieron lugar en marzo, queríamos asegurarnos de que la paleta de colores reflejara la transición de las estaciones que tiene lugar a lo largo del libro. La historia comienza a finales de invierno / principios de primavera, donde la paleta de colores se concentra en tonos fríos como el azul, el verde y los grises. Cuando llega el tsunami, la paleta de colores cambia a tonos negros y oscuros para reflejar la devastación que asola la ciudad y su gente. Para Makio, el mundo que le rodea se vuelve oscuro, mientras llora la pérdida de su padre y se resiente del océano que solía amar. Cuando Makio se encuentra con la cabina telefónica construida por el señor Hirota, empieza a procesar su dolor y a iniciar su proceso de superación. A medida que se produce esta evolución, la paleta de colores pasa a tonos más brillantes y reconfortantes de rosas y amarillos, ya que la historia acaba en verano. Así que esta transición de tonalidad, saturación y matices fueron parte integral de la creación del estilo visual general y de la transmisión del mensaje de la historia.

 

A medida que Makio empieza a superar su dolor, la paleta de colores pasa a tonos rosas y amarillos, más brillantes y reconfortantes.

 

La cabina de teléfono en el jardín del señor Hirota recibió el premio Elisabeth Mrazik-Cleaver Picture Book Award. ¿Qué sentiste al recibir el premio?

Como estoy empezando en este sector, no sabía qué esperar después de la publicación del libro, ¡y mucho menos esperaba ganar algún premio! El reconocimiento que ha recibido este libro ha sido realmente un honor que apreciaré toda mi vida.

-Como artista, ¿cuáles son sus principales influencias?

Una gran influencia en mi trabajo  artístico ha sido siempre el arte tradicional por mi herencia japonesa y china. Siempre me ha fascinado la idea de aquello qué hace que el arte japonés parezca «japonés», y lo mismo con lo que se conoce tradicional y formalmente como arte «chino». Como inmigrante asiática en Canadá, la cultura y la identidad siempre han estado en primer plano mientras navegaba por la sociedad occidental como la «otra». El arte, la música, la animación, la naturaleza, las emociones y las imágenes y sonidos de la vida cotidiana son también grandes fuentes de inspiración e influenci

-¿De qué trabajos te sientes más satisfecha?

En cuanto a los proyectos comerciales, me siento más satisfecha cuando trabajo con una empresa o una organización con valores que van conmigo. Por ejemplo, hace poco realicé un trabajo de ilustración para la Fundación David Suzuki, una organización sin ánimo de lucro con sede en Vancouver que se dedica a proteger la diversidad de la naturaleza y a inspirar a los canadienses para que actúen teniendo en cuenta la naturaleza. Otro ejemplo es la Powell Street Festival Society, cuya misión es cultivar el arte y la cultura japonesa canadiense para conectar a las comunidades.

Pero fuera del trabajo comercial, también es satisfactorio cuando pruebo una nueva técnica, o un nuevo medio como un reto creativo. Salga o no como esperaba, no deja de ser una experiencia de aprendizaje y puede haber algunos trucos que incorpore en mi proceso creativo habitual.

-¿Cuándo crees que un ilustrador novel siente que ha encontrado su propio camino?

Para ser sincera, creo que muchos ilustradores sentirán que están buscando continuamente ese «camino», independientemente del punto en el que se encuentren en su carrera. Por mi parte, he tenido (y sigo teniendo) proyectos con los que sueño trabajar como ilustradora. Y cuando llega la oportunidad de realizar un proyecto de estos, creo que es uno de los momentos en los que me siento más realizada y en el «camino correcto». También creo que la relación de un ilustrador con su carrera está muy ligada a su propio crecimiento personal. Y cuanto más crezcas y te desarrolles como individuo, esos valores se reflejarán en tu arte y en tu oficio.

Best Health Magazine Spot

 

Fireside Magazine – Sugar

 

David Suzuki Foundation.

 

-¿En qué estás trabajando ahora?

Recientemente he concluido mi segundo proyecto de libro infantil, From The Top of the Trees (Desde la cima de los árboles), escrito por Kao Kalia Yang, que será publicado por Lerner Publishing Group en otoño de 2021.

 

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